Antes de proceder al análisis de los modelos más conocidos que permiten explicar el
proceso de innovación tecnológica en la organización, resulta de interés puntualizar el hecho
que implica la diferenciación entre lo que se conocen como innovaciones tecnológicas
incrementales y radicales:
• Las innovaciones tecnológicas radicales hacen referencia a aplicaciones
fundamentalmente nuevas de una tecnología o a una combinación original de
tecnologías conocidas que dan lugar a productos o procesos completamente nuevos.
Ejemplos de este tipo de innovaciones lo constituyen el airbag, los frenos ABS, el horno
microondas, la red Internet o el leasing para financiar la compra de un equipo.
• Las innovaciones tecnológicas incrementales se refieren a mejoras que se realizan
en un producto, proceso o servicio existente con la finalidad de incrementar sus
prestaciones. A este tipo de innovación se accede fácilmente a través de lo que se
conoce como imitación creativa, cuyo objetivo principal es copiar la esencia de una
tecnología para mejorarla funcionalmente. Entre los ejemplos que pueden servir de
referencia a este tipo de innovaciones se pueden destacar la aspirina efervescente, el
betún de zapatos en tubo, el re-styling de los turismos, etc.

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