Concepto de Innovación
Si bien existen numerosas definiciones del término innovación, hay que tomar como
referencia la que es considerada como más clásica en un sentido amplio y que es originaria
de Schumpeter (1934), el cual la definió como:
• La introducción en el mercado de un nuevo producto o proceso, que aportan elementos
diferenciadores con los existentes hasta ese momento.
• La apertura de un nuevo mercado en un país o región.
• El descubrimiento de una nueva fuente de suministro de materias primas o productos
intermedios.
Esta concepción global de la innovación se ha ido enriqueciendo con el tiempo y se le han
añadido otros componentes específicos como son la capacidad creativa que permite
encontrar soluciones originales a problemas concretos y la capacidad de anticiparse por
parte de la organización para captar oportunidades de mercado antes que sus
competidores. No obstante, es de gran interés resaltar el hecho de que cuando nos
referimos a la innovación se está haciendo referencia expresa a que estas capacidades se
han orientado hacia la necesidad práctica de incorporar nuevos productos, procesos o
servicios útiles en el mercado y no, por el contrario, a elaborar bienes y servicios con escasa
o nula utilidad.
El Manual de Frascati (1993) define la innovación tecnológica como la transformación de
una idea en un producto nuevo o mejorado que se introduce en el mercado, o en un proceso
nuevo o mejorado utilizado en la industria o el comercio. Por su parte, el Manual de Oslo
(1997) diferencia entre innovaciones tecnológicas de producto y proceso:
La innovación de producto consiste en la creación de nuevos productos o servicios, o en
la mejora de las características, prestaciones y calidad de los ya existentes.
La innovación de proceso supone la introducción de nuevos procesos de producción o la
modificación de los ya existentes, y su objetivo principal es la reducción de costes.
Las innovaciones de producto conllevan, a veces, innovaciones de proceso, mientras que
éstas, a su vez, suelen repercutir en las características de los productos y requieren a
menudo nuevas máquinas y equipamientos que, en última instancia, suponen innovaciones
de producto para los fabricantes de dichas máquinas y equipamientos.
La tercera edición del Manual de Oslo (OCDE, 2005) define la innovación como la
introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un
proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo.
La primera y segunda edición del Manual de Oslo utiliza la definición de innovación desde la
perspectiva tecnológica del proceso y del producto. Esto supuso una focalización en el
desarrollo tecnológico de nuevos productos y de nuevas técnicas de producción para las
empresas. Sin embargo, para obtener un cuadro completo de las actividades en innovación, era necesario incluir en este marco los métodos organizativos y de comercialización,
incorporándose en la tercera edición las innovaciones en organización y en mercadotecnia.
Las innovaciones organizativas se refieren a la puesta en práctica de nuevos métodos de
organización. Éstos pueden ser cambios en las prácticas de la empresa, en la organización
del lugar de trabajo o en las relaciones exteriores de la empresa.
Las innovaciones en mercadotecnia implican la puesta en práctica de nuevos métodos de
comercialización. Éstos pueden incluir cambios en el diseño y el envasado de los productos,
en la promoción de los productos, etc.
A la vista de esta última definición de innovación, una empresa puede hacer numerosos
cambios, no sólo en sus tipos de productos o en el uso de los factores de la producción, sino
también y en sus métodos de trabajo para mejorar su productividad y/o su rendimiento
comercial.
Llegados a este punto, conviene definir los conceptos de investigación básica o aplicada y
de desarrollo tecnológico, pues son parte importante de los procesos de innovación
tecnológica que definiremos más adelante.
Investigación: Indagación original y planificada que persigue descubrir nuevos
conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico y tecnológico.
a) Investigación fundamental o básica: Ampliación de los conocimientos generales
científicos y técnicos no vinculados directamente con productos o procesos
industriales o comerciales.
b) Investigación industrial o aplicada: Investigación dirigida a adquirir nuevos
conocimientos con vistas a explotarlos en el desarrollo de productos o procesos
nuevos, o para suscitar mejoras importantes de productos o procesos existentes.
Desarrollo Tecnológico: Aplicación de los resultados de la investigación, o de cualquier
otro tipo de conocimiento científico, para la fabricación de nuevos materiales, productos,
para el diseño de nuevos procesos, sistemas de producción o de prestación de servicios, así
como la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas
preexistentes. Esta actividad incluirá la materialización de los resultados de la investigación
en un plano, esquema o diseño, así como la creación de prototipos no comercializables y los
proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que los mismos no se
conviertan o utilicen en aplicaciones industriales o para su explotación comercial.