miércoles, 9 de noviembre de 2016

Introducción




En la actualidad, la innovación es uno de los principales factores de competitividad de las empresas. De hecho, en algunos sectores, la innovación se ha convertido en un factor imprescindible de supervivencia. Sin embargo, todavía para algunas empresas, especialmente para las de menor tamaño, la innovación es sinónimo de complejidad y desconocimiento, tendiéndose a pensar que es exclusiva de las grandes empresas. 

Teniendo en cuenta estas cuestiones, este documento constituye una guía didáctica dirigida a las empresas y organizaciones, en especial las de Canarias, en su mayoría PYMEs, con el fin de definir los conceptos fundamentales relativos a la innovación empresarial, así como la importancia de adoptar una estrategia empresarial basada en la mejora continua, ilustrándose este desarrollo con casos de éxito. 

En concreto, los objetivos que persigue esta guía son: ƒ 

- Aclarar lo que significa el término innovación, y mostrar las características propias de la innovación tecnológica. ƒ 

- Resaltar los beneficios que la innovación puede reportar a las organizaciones que la practican, el desarrollo de los procesos de innovación tecnológica y su adecuada gestión para conseguir y mantener ventajas tecnológicas que incrementen la competitividad y la posición de dominio de las organizaciones. ƒ 

- Identificar todo el conjunto de cambios que las organizaciones pueden introducir para aumentar sus rendimientos y su éxito, mejorando los resultados económicos. ƒ 

- Abordar las técnicas de análisis y diagnóstico empresarial necesarias para la implementación de oportunidades de mejora. ƒ 

- Ahondar en la identificación y desarrollo de proyectos innovadores, usando las herramientas que más convengan en cada momento. ƒ 

- Conocer el funcionamiento de los Sistemas de Innovación, en especial del Sistema de Innovación de Canarias. ƒ 

- Identificar las distintas líneas de financiación para proyectos de I+D+i, ya sea desde el Gobierno de Canarias, los distintos Ministerios del Gobierno de España y otras Administraciones o entes que presten ayuda a potenciar la innovación dentro del tejido empresarial del que formamos parte. 

¿Qué es la Innovación?

Concepto de Innovación 


Si bien existen numerosas definiciones del término innovación, hay que tomar como referencia la que es considerada como más clásica en un sentido amplio y que es originaria de Schumpeter (1934), el cual la definió como: 

• La introducción en el mercado de un nuevo producto o proceso, que aportan elementos diferenciadores con los existentes hasta ese momento. 

• La apertura de un nuevo mercado en un país o región. 

• El descubrimiento de una nueva fuente de suministro de materias primas o productos intermedios. 

Esta concepción global de la innovación se ha ido enriqueciendo con el tiempo y se le han añadido otros componentes específicos como son la capacidad creativa que permite encontrar soluciones originales a problemas concretos y la capacidad de anticiparse por parte de la organización para captar oportunidades de mercado antes que sus competidores. No obstante, es de gran interés resaltar el hecho de que cuando nos referimos a la innovación se está haciendo referencia expresa a que estas capacidades se han orientado hacia la necesidad práctica de incorporar nuevos productos, procesos o servicios útiles en el mercado y no, por el contrario, a elaborar bienes y servicios con escasa o nula utilidad. 

El Manual de Frascati (1993) define la innovación tecnológica como la transformación de una idea en un producto nuevo o mejorado que se introduce en el mercado, o en un proceso nuevo o mejorado utilizado en la industria o el comercio. Por su parte, el Manual de Oslo (1997) diferencia entre innovaciones tecnológicas de producto y proceso: 

La innovación de producto consiste en la creación de nuevos productos o servicios, o en la mejora de las características, prestaciones y calidad de los ya existentes. 

La innovación de proceso supone la introducción de nuevos procesos de producción o la modificación de los ya existentes, y su objetivo principal es la reducción de costes. 

Las innovaciones de producto conllevan, a veces, innovaciones de proceso, mientras que éstas, a su vez, suelen repercutir en las características de los productos y requieren a menudo nuevas máquinas y equipamientos que, en última instancia, suponen innovaciones de producto para los fabricantes de dichas máquinas y equipamientos.

La tercera edición del Manual de Oslo (OCDE, 2005) define la innovación como la introducción de un nuevo, o significativamente mejorado, producto (bien o servicio), de un proceso, de un nuevo método de comercialización o de un nuevo método organizativo.

La primera y segunda edición del Manual de Oslo utiliza la definición de innovación desde la perspectiva tecnológica del proceso y del producto. Esto supuso una focalización en el desarrollo tecnológico de nuevos productos y de nuevas técnicas de producción para las empresas. Sin embargo, para obtener un cuadro completo de las actividades en innovación, era necesario incluir en este marco los métodos organizativos y de comercialización, incorporándose en la tercera edición las innovaciones en organización y en mercadotecnia.

Las innovaciones organizativas se refieren a la puesta en práctica de nuevos métodos de organización. Éstos pueden ser cambios en las prácticas de la empresa, en la organización del lugar de trabajo o en las relaciones exteriores de la empresa.

Las innovaciones en mercadotecnia implican la puesta en práctica de nuevos métodos de comercialización. Éstos pueden incluir cambios en el diseño y el envasado de los productos, en la promoción de los productos, etc.

A la vista de esta última definición de innovación, una empresa puede hacer numerosos cambios, no sólo en sus tipos de productos o en el uso de los factores de la producción, sino también y en sus métodos de trabajo para mejorar su productividad y/o su rendimiento comercial.

Llegados a este punto, conviene definir los conceptos de investigación básica o aplicada y de desarrollo tecnológico, pues son parte importante de los procesos de innovación tecnológica que definiremos más adelante.

Investigación: Indagación original y planificada que persigue descubrir nuevos conocimientos y una superior comprensión en el ámbito científico y tecnológico.

a) Investigación fundamental o básica: Ampliación de los conocimientos generales científicos y técnicos no vinculados directamente con productos o procesos industriales o comerciales.

b) Investigación industrial o aplicada: Investigación dirigida a adquirir nuevos conocimientos con vistas a explotarlos en el desarrollo de productos o procesos nuevos, o para suscitar mejoras importantes de productos o procesos existentes.

Desarrollo Tecnológico: Aplicación de los resultados de la investigación, o de cualquier otro tipo de conocimiento científico, para la fabricación de nuevos materiales, productos, para el diseño de nuevos procesos, sistemas de producción o de prestación de servicios, así como la mejora tecnológica sustancial de materiales, productos, procesos o sistemas preexistentes. Esta actividad incluirá la materialización de los resultados de la investigación en un plano, esquema o diseño, así como la creación de prototipos no comercializables y los proyectos de demostración inicial o proyectos piloto, siempre que los mismos no se conviertan o utilicen en aplicaciones industriales o para su explotación comercial.

Características de la innovación tecnológica



Antes de proceder al análisis de los modelos más conocidos que permiten explicar el proceso de innovación tecnológica en la organización, resulta de interés puntualizar el hecho que implica la diferenciación entre lo que se conocen como innovaciones tecnológicas incrementales y radicales: 

• Las innovaciones tecnológicas radicales hacen referencia a aplicaciones fundamentalmente nuevas de una tecnología o a una combinación original de tecnologías conocidas que dan lugar a productos o procesos completamente nuevos. Ejemplos de este tipo de innovaciones lo constituyen el airbag, los frenos ABS, el horno microondas, la red Internet o el leasing para financiar la compra de un equipo. 

• Las innovaciones tecnológicas incrementales se refieren a mejoras que se realizan en un producto, proceso o servicio existente con la finalidad de incrementar sus prestaciones. A este tipo de innovación se accede fácilmente a través de lo que se conoce como imitación creativa, cuyo objetivo principal es copiar la esencia de una tecnología para mejorarla funcionalmente. Entre los ejemplos que pueden servir de referencia a este tipo de innovaciones se pueden destacar la aspirina efervescente, el betún de zapatos en tubo, el re-styling de los turismos, etc. 


La innovación como determinante del crecimiento



La innovación determina cada vez más el crecimiento sostenido de las empresas. Éstas invierten en innovación porque la innovación representa la mejor oportunidad para aumentar cuota de mercado, reducir costes de producción y por ende incrementar los beneficios. Una encuesta realizada en 1999 en 12 países europeos mostró que más del 30% de las ventas de los fabricantes europeos corresponde a nuevos productos, o a significativas mejoras introducidas en los mismos. 

 La cada vez más fuerte competencia determinada por la globalización de los mercados y las reformas en las regulaciones de muchos sectores está induciendo a innovar a las empresas cada día de modo más rápido y más eficiente. A su vez, la competencia genera un estilo de innovación más orientado hacia la demanda, integrando mejor el esfuerzo de I+D y la estrategia del negocio. 

En el movimiento hacia las nuevas formas de competencia las sociedades avanzadas invierten cada día más recursos en la generación de conocimiento. Así, en la última década el crecimiento de las inversiones en educación, software e I+D ha sido particularmente acelerado en los países nórdicos, en Japón y en los EE.UU., observándose el rápido desarrollo de sectores como la biotecnología y las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones). 

 Adicionalmente, el sector servicios representa también una importante fuente de innovación, en la medida en que se encuentra cada vez más comprometido en procesos innovadores, si bien dentro del sector servicios existen unos subsectores más dinámicos que otros. Por ejemplo, el sector financiero y el sector de servicios a empresas se cuentan entre los que recientemente más invierten en TIC. 

Resulta patente que detrás de las diferencias de crecimiento económico entre distintos países se encuentra la medida de cómo se han adaptado al cambio de los procesos de innovación las empresas, las instituciones científicas y los propios gobiernos. 

En la década de los 90’ han aumentado las diferencias en el crecimiento económico de los países de la OCDE, mereciendo una especial atención por su mejor rendimiento económico los Estados Unidos, Finlandia, Irlanda, Australia, Dinamarca y Noruega, países que se han caracterizado por un mejor aprovechamiento de los factores determinantes de la innovación y el cambio tecnológico, y singularmente del desarrollo de las TIC, que ha demostrado poseer un fuerte impacto en la productividad, particularmente cuando este desarrollo ha venido acompañado de un cambio organizativo equivalente y una mejor capacitación de los recursos humanos. 

En grandes economías que disponen de inmensas capacidades de inversión y numerosos recursos humanos se observa que aquellas que logran mayores niveles de renta y de productividad tienden a ser intensivas en el uso del conocimiento y la tecnología, siendo sus outputs más característicos los productos de alta tecnología y los servicios de alto valor añadido típicamente innovadores. La inversión en intangibles relacionados con el capital humano, el cambio organizativo la promoción de la innovación y el desarrollo de software se convierten en aspectos claves del crecimiento económico. 

Por su parte, en pequeñas economías, la asimilación de conocimiento y tecnología procedente del exterior constituye frecuentemente la forma más adecuada para la mejora de la productividad y el estímulo del crecimiento económico. Sin embargo, incluso en estos casos, es crucial desarrollar las propias capacidades internas de capacitación del capital humano y de desarrollo de la I+D como medio imprescindible para aprovechar de forma óptima el flujo de conocimiento y tecnología procedente del exterior, embebido en la adquisición de maquinaria o a través de otras formas de asimilación tecnológica.